LA COLOMBOFILIA : EL DEPORTE DE LAS PALOMAS MENSAJERAS
La Colombofilia, consistente en la realización de carreras de “palomas mensajeras” es una actividad deportiva para la cual no es necesario poseer unas dotes físicas sobresalientes, basta con ser constante y disciplinado en el trabajo diario con la paloma y el palomar.
A través de la historia, el hombre ha sabido aprovechar el desarrollado sentido de orientación de la Paloma Mensajera para trasmitir todo tipo de informaciones.
Aunque la paloma es símbolo de paz, ha sido frecuentemente utilizada durante la guerra para transmitir mensajes de las posiciones de vanguardia a las de retaguardia, dependiendo de estas veloces aves la vida de muchos soldados.
En España, todas las Palomas Mensajeras dependen del Ministerio de Defensa. El Ejercito español tiene su propio Servicio Colombófilo dotado de palomares en diversas provincias, componiendo las llamadas Líneas Militares de Colombofilia.
Pero la Paloma Mensajera no sólo ha tenido y tiene aplicaciones militares; la Colombofilia es también un deporte con miles de seguidores en todo el mundo.
Enviadas y soltadas a cientos de kilómetros, la paloma logra, en numerosas ocasiones, gracias a su prodigioso sentido de orientación y resistencia, regresar por sus propios medios a su palomar a velocidades medias que pueden ir de los 60 a los 100 kilómetros por hora.
Aprovechando este hecho, las palomas se utilizan con finalidad deportiva en los concursos o carreras de palomas los cuales, dependiendo de la distancia entre el punto de suelta y el palomar se dividen en: Pruebas de Velocidad ( hasta 250 Kms. de distancia), de Medio Fondo ( de 250 a 500 Kms. ), de Fondo ( de 500 a 700 Kms.) y Gran Fondo, siendo esta última la prueba reina, en la que la paloma debe volar más de 700 Kms. hasta llegar a su palomar, consiguiéndolo en numerosas ocasiones en un solo día.
A los siete días de su nacimiento, el pichón debe ser anillado, pues según la Real Federación Española de Colombofilia, “solamente serán consideradas Palomas Mensajeras con finalidad deportiva las portadoras de la correspondiente anilla expedida por dicha federación”.
Desde que la paloma nace hasta que esta lista para afrontar las pruebas de Gran Fondo debe de pasar por un largo proceso de entrenamiento y preparación que de forma resumida se puede sintetizar de la siguiente manera:
- Vuelos alrededor del palomar.
- Entrenamiento de sueltas a corta distancia ( de 5 a 50 Kms.).
- Entrenamientos Sociales; con el resto de las palomas del club.
- Concursos de distintas distancias
Las Palomas son transportadas en camiones hasta el punto de suelta.
Dentro del camión las palomas reciven comida y agua.
Para conseguir que la paloma vuelva lo antes posible a su palomar, cada aficionado tiene su propio sistema de adiestramiento, o Método, aunque en la práctica son tres los más utilizados:
1º) El más antiguo es el conocido como “Juego al Natural”, en el que se aprovecha el periodo de incubación de los huevos o de cuidado de los pichones para que la querencia al palomar sea lo más intensa posible.
2º) El segundo método, llamado “de Soltería”, se basa simplemente en la atracción que ejerce el palomar sobre los machos y hembras solteros.
3º) El tercer sistema “la Viudez” consiste en dejar criar un macho y una hembra a sus pichones. Más adelante, en una segunda nidada se retiran los huevos y la hembra, dejado solo al macho en el nido. El día antes de la carrera se volverá a unir la pareja durante breve tiempo. Con este sistema se consigue que el palomo vuelva lo antes posible para estar junto con su hembra.
Una vez seleccionados y encestados los ejemplares que representarán al palomar, son llevados al club de colombofilia. En este, se unirán a las palomas de los distintos socios participantes en el concurso. En este momento cada paloma es identificada por su número de anilla y se le asignará otra anilla, en este caso elástica, con un número exclusivo para esta carrera.
Tras su inscripción, las palomas son introducidas en unas cestas especiales para el concurso las cuales son precintadas como medida de control durante su transporte hasta el lugar de la suelta.
Una vez que el camión que transporta a las palomas ha llegado al punto de suelta fijado para el concurso y si las condiciones meteorológicas son las adecuadas, sólo queda esperar a que salgan los primeros rayos de sol para proceder a la liberación de las palomas.
Las mensajeras salen rápidamente de las cestas y forman varias bandadas en el aire. Tras unas vueltas sobre el punto en que se efectuó la suelta, van orientándose y tomando el rumbo que las llevará de regreso a sus añorados palomares.
El viaje es largo, y muchos son los peligros con los que pueden encontrarse, como por ejemplo una meteorología adversa o el ataque de aves rapaces.
Si todo va bien, a las pocas horas de ser soltada, dependiendo la tardanza de la distancia a recorrer por el animal, van llegando a sus palomares de origen, donde el colombófilo las estará esperando para una vez dentro, y sin perder tiempo, quitar la anilla elástica de la pata de la paloma e introducirla en el “reloj comprobador” preparado a tal efecto, registrando así la hora de llegada.
relojes comprobadores
Como los palomares están situados a diferentes distancias del punto de suelta, será necesario, para conocer el ganador de la carrera, dividir los metros que ha recorrido el ave entre los minutos empleados para ello; teniendo para ello en cuenta que gracias al moderno Posicionador Global por Satélite o G.P.S. , las distancias entre el punto de suelta y el palomar son medidas con absoluta precisión.
Como recompensa, las palomas encuentran a su regreso comida, agua y a su pareja, y el colonbófilo, además de optar a distintos premios, trofeos y diplomas, en caso de no ganar uno de estos, siempre tendrá el premio de ver como sus atletas han logrado vencer todas las adversidades de tan largo recorrido hasta encontrarse con su amigo colombófilo.